Chistes de catalanes

Un catalán en su lecho de muerte

Un catalán en su lecho de muerte susurra:
– Rebeca, Rebeca… ¿dónde estás, esposa querida?
– Aquí estoy, esposo mío… al lado suyo.
– Y mi hijo Jusep… ¿dónde está?
– Aquí estoy, padre… al lado suyo.
– Y mi hija Leyla… ¿dónde está?
– Aquí estoy, padre… al lado suyo.
– Y mi hijo Jaume… ¿dónde está?
– Aquí estoy, padre… al lado suyo.
– Y entonces… ¿quién cullons está atendiendo el negocio?

El peine

Un catalán esta llorando, le ve un amigo suyo, se acerca, y le dice :
– Pero tío, ¿qué te pasa?
– Es que a mi peine se le ha roto una púa, y ahora tengo que comprarme uno nuevo.
– Pero hombre, no es para tanto, total, puedes seguir peinándote con ese peine aunque le falte una púa.
– No, no lo entiendes, es que era la última púa..

Vecinos catalanes

Un padre catalán que le dice a su hijo:
– Jordi, dile al vecino que nos preste el martillo para clavar un clavo.
Jordi se acerca al piso del vecino y vuelve enseguida.
– Papá, dice el vecino que no nos va a prestar el martillo, porque se le puede gastar.
– Joder hijo, hay que ver lo tacaños que son algunos. Venga, saca el nuestro.

Herencia catalana

Un catalán le habla a su hijo:
– Éste reloj perteneció a mi tatarabuelo. De mi tatarabuelo pasó a mi bisabuelo, de mi bisabuelo a mi abuelo, de mi abuelo a mi padre, de mi padre a mí, y ahora quiero que pase a ti. Te lo vendo.

Catalán en la ambulancia

Estaba un catalán en su casa y le da un ataque cardíaco, avisan a la ambulancia, lo montan en la camilla, lo suben en la ambulancia y de camino el médico le dice a su ayudante:
– ¡Rápido, póngale la mascarilla!
Y el catalán:
– ¡No, por favor, póngame la más baratilla!